Hay algo que me sorprende, y me confirma lo "potente" de las terapias energéticas. Cada vez que una persona completa un proceso de LNT® o Tameana conmigo, me dicen cosas como: "se me ha curado la rodilla, pero es que además, me siento más tranquila y confiada", "se me curaron los ojos, pero además se fueron mis migrañas, y estoy mucho mejor de ánimo", "se me curó el dolor de cervicales, pero además estoy menos estresada", "se me pasó el dolor de lumbares, y de paso, estoy durmiendo mucho más tranquila y más horas"...
De alguna forma, me confirman que la energía va a la raíz, y que se "colocan" o equilibran más aspectos, además del dolor físico por el que vinieron.
¿Y cómo es posible que esto ocurra?.
La Ciencia detrás de la Energía: ¿Por qué la sanación cuántica no es magia?
Durante décadas, la sanación energética fue vista como algo místico o reservado a unos pocos. Sin embargo, la física cuántica ha venido a darnos el lenguaje científico para explicar lo que los antiguos sabios ya sabían: todo es energía y la información es el motor de la materia.
En THRaíz, cuando trabajamos con técnicas como la LNT® o Tameana, no estamos haciendo magia; estamos aplicando leyes de la física que operan más allá de lo que nuestros ojos pueden ver.
1. El cuerpo como "Energía Condensada"
La famosa ecuación de Einstein, E = mc2, nos dice que la energía y la materia son dos caras de la misma moneda. A nivel subatómico, tus células no son objetos sólidos, sino vibración.
Si miráramos un átomo con un microscopio infinito, veríamos que el 99,9% es espacio vacío lleno de energía e información. Por lo tanto, si quieres sanar el cuerpo físico (la materia), lo más lógico es trabajar sobre la energía que lo sostiene. Y lógicamente, al equilibrar la energía, no sólo tendrá efecto en el cuerpo físico sino también en el emocional y mental.
2. El fenómeno del Entrelazamiento: Sanar a distancia
Una de las preguntas que más recibo es: ¿Cómo puede funcionar una sesión a distancia? La respuesta está en el Entrelazamiento Cuántico.
La ciencia ha demostrado que cuando dos partículas se conectan, quedan vinculadas para siempre. Lo que le sucede a una le sucede a la otra instantáneamente, sin importar si están en la misma habitación o en continentes distintos. En sesión, establecemos una resonancia con el consultante que permite que el equilibrio energético se manifieste de forma inmediata.
3. El Efecto Observador: La intención que sana
En física cuántica, se ha demostrado que el simple hecho de observar una partícula cambia su comportamiento. Nuestra intención clara como terapeutas y tu voluntad de sanar actúan como ese "observador" que permite que tu energía pase de un estado de caos (enfermedad o estrés) a un estado de orden y equilibrio.
4. Actualizando tu "Software" Biológico
Imagina que tu cuerpo energético es el sistema operativo de tu vida. Los traumas, el estrés crónico y las creencias limitantes son como "archivos corruptos" que ralentizan el sistema y acaban dañando el hardware (tu cuerpo físico).
A través de la sanación cuántica, se equilibra y armoniza ese campo de información para:
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Limpiar memorias emocionales.
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Restaurar la coherencia del sistema nervioso.
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Permitir que la capacidad natural de autosanación del cuerpo se active.
Conclusión
Sanar desde la raíz significa comprender que no somos seres biológicos teniendo una experiencia energética, sino seres energéticos sosteniendo un cuerpo biológico. Cuando ordenas tu energía, la salud física es la consecuencia natural.
En los casos en que los dolores físicos tenían además, un origen emocional, o mental, ese campo energético donde residía el origen, se armoniza, se liberan las energías bloqueadas, y por ello, con LNT® o Tameana, se siente no sólo el alivio físico, sino también mayor confianza, o capacidad de descanso, o alegría, relajación...
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