Mi tío murió a los 80 años un 11 de julio, de cáncer. Su madre, murió a los 80 años un 11 de julio, de cáncer. ¿Cómo es esto posible?
Nuestras raíces están grabadas en nuestras terminaciones nerviosas y en la memoria de nuestras células. Como decía la pionera en psicogenealogía Anne Ancelin Schützenberger: "Lo que la boca calla, el cuerpo lo grita". Según la psicogenealogía, a menudo, nos convertimos en los mensajeros de aquellos que no pudieron hablar, manifestando en nuestra propia piel o en nuestra salud los duelos no realizados y los secretos guardados bajo llave.
No todos nuestros dolores tienen un origen en nuestro árbol genealógico, pero algunos, podría ser que sí.
¿Y si tu síntoma fuera, en realidad, una solución?
Parece contradictorio, pero nuestro inconsciente familiar es un experto en la supervivencia. Si eres el "doble" de un ancestro que vivió un trauma silenciado, tu cuerpo puede estar intentando reparar esa historia hoy, a través de una dolencia que te obliga a detenerte. No somos hojas sueltas al viento; somos parte de un sistema que busca equilibrio. Hoy, en Thraiz, vamos a abordar estas teorías, te convenzan o no (yo estoy ahí, simplemente explorando).
La terapias energéticas desbloquean las energías atrapadas que nos provocan enfermedades o dolencias. Yo estoy alineada con esta idea, lo veo todos los días.
Según la psicogenealogía, además, podría ser que estas energías provengan de bloqueos no liberados por nuestros ancestros. Hay quien afirma que cada generación, acaba liberando la energía bloqueada hace 4 generaciones. La propuesta, es desenterrar la verdad y transformar la herencia de dolor en un legado de libertad. El objetivo sería "vivir mi vida" en lugar de "vivir reparando o repitiendo la de mis ancestros".
El cuerpo como mapa del tesoro familiar
A menudo tratamos nuestras dolencias como fallos mecánicos de la biología. Sin embargo, en psicogenealogía se plantea que el síntoma es una solución biológica a un conflicto emocional que ocurrió antes de nosotros.
Si un ancestro no pudo expresar su rabia por una injusticia territorial o una pérdida dolorosa, esa energía no desaparece: se transmite. El síntoma es el intento del árbol de que esa energía retenida encuentre, por fin, una salida.
¿Eres un "Doble"? El contrato de lealtad invisible
En el caso de mi tío, con quien comencé este artículo, parece que sí. Parece que él era doble de su madre.
Ser "doble" de un ancestro significa que llevas su carga para que su historia no sea olvidada. Es un contrato de amor ciego que suele manifestarse de tres formas:
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Por nombre: Los nombres llevan una carga de expectativas y memorias.
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Por fechas: Si naciste cerca del día en que nació o murió un antepasado, podrías ser su "heredero universal".
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Por destino: ¿Repites profesiones o enfermedades? Quizás estás intentando terminar lo que ellos dejaron pendiente.
De la Repetición a la Reparación
El árbol gestiona el trauma de dos maneras:
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La Repetición: El guion se calca (ej: todas las mujeres de la familia viven la misma enfermedad a la misma edad). Es un intento del inconsciente de ensayar la escena hasta que termine bien.
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La Reparación: El guion se invierte. El síntoma o la profesión "compensan" el daño pasado (ej: ser chef para reparar la hambruna, ser maestra para reparar la vergüenza del analfabetismo, ser periodista para reparar el silencio y la ocultación de la verdad...).
Elige ser libre
Sanar no consiste en borrar el pasado, sino en integrarlo con una nueva mirada. Cuando comprendes que tu dolor no es un error de fábrica, sino un susurro de tus ancestros pidiendo ser vistos, el síntoma pierde su necesidad de existir.
No estamos condenados a repetir los silencios de quienes nos precedieron. Tenemos la capacidad de honrar nuestras raíces sin tener que morir por ellas. Esas memorias de dolor pueden ser una fuente de sabiduría y fuerza.
Mi bisabuela fue rechazada por ser hija ilegítima de dos personas que no "podían permitirse" ser padres (un hombre casado y una mujer soltera de la alta aristocracia). Fue enviada lejos. No sabemos muy bien quién la crió. Fue de nuevo rechazada cuando quiso presentarle a su madre a su primer hijo. Como "compensación" fue casada joven y tuvo 16 hijos. Sólo 8 permanecieron vivos (no sabemos si se morían o se los quitaban, pero la información que ha llegado hasta estos días, es que los varones se morían)...La relación con la maternidad de alguna de las mujeres que vinieron después (incluida yo), podría estar repitiendo o reparando esta historia que, por otro lado, nunca fue nombrada: infertilidad, abortos, miedo a ser madre, sensación de rechazo en los hijos, niños robados, dificultades para nacer, enfermedades autoinmunes durante el embarazo, ...es decir, una relación compleja alrededor de la maternidad.
Conocer esta historia, me permite ver a mi tatarabuela, reconocer el dolor de mi bisabuela, de mi abuela y todos sus hermanos y de mi madre (sobre todo ella, que se llama igual y nació unos días después de que la bisabuela muriera). Conocer esta historia, hasta donde he podido investigar, me permite verles, honrarles y decidir conscientemente liberarme de ese bloqueo atrapado. Me permite recuperar mi libertad para vivir mi vida y no la suya, e incluso sanar algunas dolencias o enfermedades que puedan tener ahí su origen.
He de admitir que aún soy una completa ignorante en materia de psicogenealogía. Si buscamos terapias que indagan y profundizan para comprender, y la visión sistémica de la existencia nos encaja, este enfoque puede ser interesante.
Yo, he de admitir, que hoy me siento más llamada por las terapias que liberan las energías atrapadas sin interpretar. Veo a diario cómo la LNT nos permite liberar estas energías, vengan de donde vengan, sanando numerosas dolencias. Me gusta esta forma de liberar sin llevarlo a la razón, sin tener que indagar ni interpretar si estoy reparando o repitiendo patrones ancestrales o propios.
Incluso hay teorías que dicen que nuestras dolencias pueden venir, no sólo de nuestra vida, o de nuestro árbol, sino de vidas pasadas. Esto ya me supera. Mi parte crítica y escéptica se resiste un poco a trabajar desde esta perspectiva.
En fin, traigo aquí todas estas reflexiones, para compartir una mezcla de curiosidad y escepticismo. Abierta a observar, explorar, ir más allá.
¿Tú habías notado alguna vez que tus síntomas coinciden con fechas o historias de tus antepasados (no necesariamente por enfermedades genéticas), o que tu profesión puede querer repetir o reparar algo de tu árbol genealógico?.
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