Los siete principios herméticos son 7 puertas a la Sabiduría Universal. Su estudio nos abre a la comprensión de la existencia, nos recuerda cómo funciona la vida. En otra entrada del blog (Transitando mis tropiezos) ya estuvimos viendo la Ley del Ritmo (el péndulo). Aquí reflejo las 7 leyes, con el ánimo de generar curiosidad a quien no las conozca, como inspiración. Podemos explorarlas en "El Kybalion de Hermes Trismegisto". En este blog iré compartiendo alguna experiencia relacionada con cada ley.
Yo estoy trabajando en mí , de forma consciente, El principio de Vibración (podemos vibrar más elevado, más bonito y eso atrae lo elevado, lo bonito a nuestra vida) y el Principio de Polaridad (el miedo sólo es ausencia de valentía, no es lo opuesto, es un grado mayor o menor de valentía, y subir en la escala se hace más fácil que dar la vuelta a la moneda para conseguir su opuesto; el odio sólo es ausencia de amor...están en la misma escala). También hago respiraciones para equilibrar la energía masculina y femenina en mí (Principio de Generación).
1. El Principio del Mentalismo
"El Todo es Mente; el universo es mental."
Todo lo que existe tiene su origen en la mente. El universo y todo lo que hay en él es una creación mental de una conciencia universal (el "Todo"). Esta ley sugiere que la realidad se origina en los pensamientos.
2. El Principio de Correspondencia
"Como es arriba, es abajo; como es abajo, es arriba."
Este principio señala la relación entre los distintos planos de existencia: físico, mental y espiritual. Lo que ocurre en un nivel se refleja en los otros. Nos permite entender lo macro a partir de lo micro y viceversa.
3. El Principio de Vibración
"Nada descansa; todo se mueve; todo vibra."
Todo en el universo está en constante movimiento, desde las partículas más pequeñas hasta las galaxias. Incluso los pensamientos y emociones tienen su propia vibración. Cambiar nuestra vibración cambia nuestra realidad. Es en esta ley que se basan muchas de las terapias energéticas.
4. El Principio de Polaridad
"Todo es dual; todo tiene polos; todo tiene su par de opuestos."
Todo tiene su opuesto: luz y oscuridad, calor y frío, amor y odio. Estos opuestos son las dos caras de una misma cosa y pueden transformarse el uno en el otro. Esta ley enseña sobre el equilibrio y la transformación. En vez de caras opuestas, a mí me ayuda mucho la idea de una línea continua, donde sólo hay grados. El odio ( a un extremo) sólo es ausencia de amor, y a medida que se va añadiendo un poco de amor, se va subiendo en esa escala hacia el final, donde aparece Amor, con mayúsculas. Me ayuda a entender que es posible integrar la polaridad.
5. El Principio del Ritmo
"Todo fluye y refluye; todo tiene sus periodos de avance y retroceso."
Todo en la vida sigue un ritmo o ciclo: estaciones, fases lunares, estados emocionales. Entender esto nos permite fluir con los ciclos en lugar de resistirlos. Hay un momento para hacer, otro para sentir; hay un momento para crecer y otro para morir, después del día viene la noche y luego el día, tras el invierno llega la primavera...la naturaleza nos lo enseña a diario. Me recuerda a un cuento donde la frase clave era: "Esto también pasará". El péndulo no para, y a veces será verano y otras, invierno. Cuanto más elevada sea nuestra vibración, menos vaivén percibiremos entre los extremos del péndulo en este ir y venir.
6. El Principio de Causa y Efecto
"Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa."
Nada ocurre por casualidad. Todo lo que sucede es consecuencia de algo anterior. Esta ley nos recuerda que somos responsables de nuestras acciones y pensamientos. Nuestras palabras, nuestros pensamientos, tienen impacto en el mundo.
7. El Principio de Generación
"La generación existe por doquier; todo tiene su principio masculino y femenino."
Este principio no se refiere solo al género, sino a las fuerzas creativas universales. La energía masculina (activa) y la femenina (receptiva) existen en todo y su interacción genera la creación. Para crear algo, necesitamos la reflexión, la percepción, nutrirnos, SER...y también el empuje, el movimiento, HACER. Hay momentos para SER y momentos para HACER. Y es la unión de los dos, lo que CREA. Cuando me atasco en algo me pregunto: ¿qué parte me falta? Y equilibro mis energías, para dejar que NAZCA lo que ha de nacer.
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